El problema no es tu ficha. Es que nadie la toca.
Pamela tenía una reseña. Una.
Empezó a pedirlas al cobrar, con el móvil ya en la mano, mientras la clienta guardaba la tarjeta. También escribió a las de siempre. En siete días pasó a veinte.
Su centro no había cambiado. Cambió el momento en que se pedía.
Eso es casi todo el SEO local. No hay técnica secreta. Hay hacerlo, y hacerlo cada semana.
Casi todos los negocios de Valencia tienen ficha. La crearon, subieron cuatro fotos y ahí sigue.
Las reseñas de marzo sin contestar. Las fotos del día de la inauguración. El horario de Navidad todavía puesto. La categoría que eligió el que ayudó a montarla, que no es la que escriben tus clientes.
Y alguien a tres calles saca el móvil, teclea lo que tú haces, y le sale otro.