Las webs no se rompen. Se quedan viejas.
Cambias de horario en verano y no sabes tocarlo. Subes el precio y en la web sigue el de hace dos años. Llamas al que te la hizo y ya no responde. Cuando eso pasa, la web deja de ser un activo y pasa a ser algo que te da vergüenza enseñar.
Una web que puedas cambiar el martes por la mañana. La monto yo y la mantengo yo: no hay a quién pasarte.
Hay dos formas de empezar. El Plan Starter es una plantilla probada, con tus textos, tus fotos y tu ficha de Google conectada, montada en días. Es la misma base con la que arrancó Harmony Esthetics. A medida es cuando lo tuyo no cabe en una plantilla: reservas, catálogo, zona privada, conexión con tu programa de gestión.
No hay tarifa porque no hay dos iguales. Lo que mueve el presupuesto es esto, y te lo digo antes de que preguntes:
- Cuántas páginas distintas de verdad, no cuántas entradas de menú
- Si hay que conectarla con algo que ya usas: tu TPV, tu programa de citas, tu hoja de cálculo
- Si hace falta que alguien reserve o pague dentro
- Si hay que pasar contenido de una web vieja, y cuánto
- Cuántos idiomas
Cuéntame estos cinco puntos por WhatsApp y te doy una horquilla el mismo día. Sin reunión.